miercoles-28-dic¿Eres de esas personas que siguen creyendo en el mito de que el chocolate es perjudicial para tu salud? ¿Te encanta el chocolate pero no te atreves a comerlo? Entonces te gustará descubrir lo que te contamos a continuación.

¿Es verdad que el chocolate es bueno para tu corazón?

Sí. En pequeñas cantidades y con moderación, el chocolate aporta beneficios a tu salud cardiovascular.

El chocolate ha tenido una gran cobertura mediática en los últimos años porque se cree que puede ayudar a proteger el sistema cardiovascular. La razón de esta creencia es que los granos de cacao son ricos en un tipo de nutrientes vegetales llamados flavonoides.

Los flavonoides ayudan a proteger las plantas de las toxinas medioambientales y a reparar daños y se pueden encontrar en varios alimentos, como las frutas y las verduras. Cuando ingerimos alimentos ricos en flavonoides, parece que nosotros también nos beneficiamos de este poder “antioxidante”.

Se cree que los antioxidantes ayudan a las células del cuerpo a resistir los daños causados por los radicales libres que se forman en los procesos corporales normales (p. ej., la respiración) y a partir de contaminantes medioambientales (p. ej., el humo de los cigarrillos). Si tu cuerpo no tiene suficientes antioxidantes para hacer frente a la cantidad de oxidación que se produce, puede resultar dañado por los radicales libres. Por ejemplo, un aumento de la oxidación puede hacer que la lipoproteína de baja densidad (LDL), conocida también como colesterol “malo”, forme placa en las paredes de las arterias.

Los flavanoles son el principal tipo de flavonoide que se encuentra en el cacao y el chocolate. Además de tener efectos antioxidantes, un estudio muestra que los flavanoles tienen otras influencias potenciales en la salud vascular: reducen la presión sanguínea, mejoran el flujo sanguíneo al cerebro y al corazón y hacen que las plaquetas de la sangre sean menos adheribles y no formen coágulos.

Pero estos químicos vegetales no solo se encuentran en el chocolate. De hecho, existe una amplia variedad de alimentos y bebidas ricos en flavanoles: arándanos, manzanas, cacahuetes, cebollas, té y vino tinto.

Entonces, ¿todos los tipos de chocolate son saludables?

No. Antes de tomar una chocolatina o un trozo de tarta de chocolate, debes entender que no todos los tipos de chocolate contienen altos niveles de flavanoles.

Por naturaleza, el cacao tiene un sabor fuerte y agrio causado por los flavanoles. Cuando el cacao se procesa en tus productos de chocolate favoritos, pasa por varias etapas para reducir su sabor. Cuanto más chocolate se procesa (a través de la fermentación, alcalinización, tostado, etc.), más flavanoles se pierden.

La mayoría de los chocolates comercializados son altamente procesados. Aunque una vez existió la creencia de que el chocolate negro contenía los niveles más altos de flavanoles, un estudio reciente indica que, dependiendo del chocolate negro que se haya procesado, esto puede ser falso. La buena noticia es que la mayor parte de los principales fabricantes de chocolate están buscando formas de mantener los flavanoles en sus chocolates procesados. Pero hasta el momento, tus mejores opciones son probablemente el chocolate negro (en lugar del chocolate con leche, especialmente el de alto contenido en grasa y azúcar) y el cacao en polvo no sometido al proceso holandés (cacao tratado con álcali para neutralizar su acidez natural).

¿Y qué pasa con toda la grasa del chocolate?

Te sorprenderás al conocer que el chocolate no es tan perjudicial como se creía en el pasado.

La grasa del chocolate procede de la manteca de cacao y está compuesta de cantidades iguales de ácido oleico (una grasa monoinsaturada cardiosaludable que se encuentra también en el aceite de oliva), ácido esteárico y ácido palmítico.

Los ácidos esteárico y palmítico son formas de grasa saturada. Quizá sepas que las grasas saturadas están relacionadas con los aumentos del colesterol LDL y el riesgo de enfermedades cardíacas. No obstante, un estudio muestra que el ácido esteárico parece tener un efecto neutral en el colesterol: ni lo aumenta ni lo reduce. Respecto al ácido palmítico, aunque afecta los niveles de colesterol, solo constituye un tercio de las calorías grasas del chocolate. De todas formas, esto no significa que puedas comer todo el chocolate negro que quieras.

Ten cuidado con el tipo de chocolate negro que eliges: el chocolate negro cubierto de caramelo y frutos secos no es, bajo ningún concepto, una opción cardiosaludable. Cuidado con los ingredientes adicionales que pueden añadir altas cantidades de grasa y calorías extra.

Aunque actualmente no existe una ración establecida de chocolate para ayudarte a aprovechar los beneficios que este te puede ofrecer, ya no tienes que sentirte culpable cuando comes un pequeño trozo de chocolate negro de vez en cuando.

No tengas miedo y date el capricho de tomar unas porciones moderadas de chocolate (p. ej., una onza) varias veces a la semana. Ahora tienes razones más que suficientes para desterrar el antiguo mito de que el chocolate es perjudicial. Eso sí, no te olvides de comer otros alimentos ricos en flavonoides como las manzanas, el vino tinto, el té, las cebollas y los arándanos.

Autor: Natalia Olivares

Fuente: The Huffington Post

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